El papa León XIV recibió el alta hospitalaria este sábado tras abandonar el Hospital Gemelli de Roma, donde había sido intervenido quirúrgicamente de un adenocarcinoma pulmonar. El equipo médico confirmó la decisión luego de evaluar los análisis de sangre, una radiografía de tórax y el estado clínico general del pontífice.

Tras cuatro días de internación, el líder de la Iglesia Católica regresó a la Santa Sede y está previsto que este domingo rece el ángelus desde la ventana de sus aposentos. Los boletines médicos previos ya habían señalado una mejora sostenida y la posibilidad de retomar sus actividades de manera independiente.

Al pontífice se le había diagnosticado un adenocarcinoma pulmonar, la forma más frecuente de cáncer de pulmón, tras una cirugía realizada el martes pasado en la que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho. La intervención se llevó a cabo mediante un procedimiento videoasistido de aproximadamente tres horas de duración.

Los especialistas que lo atienden aguardan los resultados de estudios adicionales para definir la composición molecular del tumor y determinar si será necesario algún tratamiento complementario. No obstante, los profesionales destacaron que las perspectivas de recuperación en los estadios iniciales de este tipo de cuadros son favorables.