La cuenca del río Paraná registra las primeras señales de alivio en territorio correntino debido a una tendencia de descenso paulatino en los caudales. El gobernador Juan Pablo Valdés detalló el panorama provincial frente a la contingencia hídrica y remarcó que la prioridad del Ejecutivo se concentra en la contención de las familias desplazadas.
El mapa de la emergencia señala a Paso de la Patria, Paso de los Libres e Itatí como los puntos de mayor complejidad, mientras que otros cinco municipios permanecen en estado de alerta. El registro provincial contabiliza alrededor de 240 personas entre evacuadas y autoevacuadas en las zonas afectadas.
Ante este escenario, la respuesta estatal se enfoca en el acompañamiento directo a los damnificados para garantizar que su estadía fuera de los hogares sea lo más breve posible. En paralelo, persisten las complicaciones logísticas en los desagües principales debido a que se encuentran sumergidos por la crecida.
El mandatario confirmó que por el momento se descartó declarar la emergencia hídrica provincial debido a que el pico de la crecida comenzó a ceder. La estrategia oficial prioriza volcar la capacidad operativa directamente al terreno mediante trabajos coordinados con los municipios.
La Dirección Provincial de Vialidad mantiene frentes de trabajo desplegados para mejorar la infraestructura de drenaje y facilitar el escurrimiento de las aguas. Las autoridades ratificaron que continuarán las recorridas por las zonas afectadas para fiscalizar las tareas de asistencia.
