El desborde simultáneo de los ríos Paraná y Uruguay puso en alerta a la provincia de Corrientes debido al impacto de las crecidas en las zonas ribereñas y en el sector productivo. Las marcas superaron los niveles críticos en varios puertos estratégicos como consecuencia de las lluvias extraordinarias registradas en las cuencas altas de la región.
Ante esta situación, el gobernador Juan Pablo Valdés encabezó operativos preventivos y recorridas en las localidades más afectadas junto a intendentes y funcionarios provinciales. El Ejecutivo desplegó tareas de asistencia, relevamiento y contención en el terreno para coordinar la respuesta institucional frente al avance del agua.
Las mediciones hidrométricas en la capital provincial superaron la etapa de alerta fijada por la Prefectura Naval Argentina. El fenómeno climático obligó a activar protocolos de emergencia y a suspender actividades en sectores costeros, mientras equipos de distintas áreas del Estado asisten a los vecinos damnificados.
Los informes técnicos anticipan que la situación hidrométrica continuará durante los próximos meses con la influencia de las anomalías climáticas vigentes. Las autoridades provinciales mantienen habilitadas mesas de trabajo conjuntas con municipios, fuerzas de seguridad y entidades intermedias para mitigar los daños en las poblaciones ribereñas.
