El municipio capitalino puso en marcha un nuevo esquema de control tecnológico para combatir la formación de basurales a cielo abierto en distintos puntos de la ciudad. La medida incluye la utilización de cámaras domo con visión de 360 grados y megáfonos conectados para disuadir a los infractores en tiempo real.

El subsecretario de Seguridad Ciudadana, Walter Ríos, explicó que el sistema permite a los operadores advertir a los vecinos mediante un aviso directo cuando intentan arrojar residuos en lugares prohibidos. El objetivo principal de esta herramienta es concientizar a la población antes de avanzar con sanciones económicas o multas formales.

El plan operativo se complementa con recorridas preventivas del personal de la Guardia Urbana y equipos municipales dedicados a la fiscalización del espacio público. No obstante, las autoridades aclararon que se aplicará mayor rigurosidad en las infracciones para aquellos sectores que persistan en la falta.

Actualmente, estos dispositivos ya se encuentran operativos en tres sectores específicos correspondientes a los barrios Hipódromo, Berón de Astrada y Serantes. Durante las próximas semanas está prevista la instalación de nuevos equipos en zonas estratégicas como Santa Catalina, barrio Popular, Ponce y Cremonte.