El delantero brasileño Richarlison denunció públicamente y ante la justicia al senador Flávio Bolsonaro por haberse apropiado de una isla privada ubicada frente al litoral sur de Río de Janeiro. El futbolista aseguró que adquirió el terreno durante la pandemia de Covid-19 y que invirtió una suma cercana a los 10 millones de reales en la operación.
A través de un video difundido en sus redes sociales, el jugador del Tottenham explicó que rechazó múltiples ofertas de compra, incluida una del propio legislador opositor. Según su testimonio, tras demoras en los trámites formales de documentación, el senador y un abogado allegado avanzaron sobre el lugar y tomaron posesión del predio en pocas horas.
El conflicto sumó repercusiones políticas cuando el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respaldó al deportista a pocos días de una nueva instancia electoral. El mandatario anunció que solicitará la intervención formal de la Policía Federal para esclarecer las circunstancias en las que se tramitó la transferencia de los derechos de propiedad.
Por su parte, el entorno legal vinculado a la otra parte involucrada desafió al delantero a presentar comprobantes respaldatorios. El futbolista difundió los documentos y comprobantes de pago de la adquisición efectuada y manifestó su intención de destinar parte de los fondos a un centro de salud de su ciudad natal en caso de recuperar el bien.
Fuente: Olé
