Racing sufrió una nueva caída en el torneo al perder por la mínima diferencia frente a River en el estadio Monumental. Con este resultado adverso, el equipo de Avellaneda se quedó sin posibilidades matemáticas de acceder a los playoffs y cerró el año calendario sin conseguir ninguna victoria en los clásicos oficiales.

A lo largo de la temporada, la Academia transitó por un andar irregular bajo la conducción de tres entrenadores diferentes. Frente a los demás clubes grandes del fútbol argentino, el conjunto albiceleste acumuló empates y derrotas que evidenciaron el bajón futbolístico respecto a años anteriores.

La última vez que el club de Avellaneda había completado un año sin festejos en los duelos interzonales se remontaba a la temporada 2007. En aquella oportunidad, el equipo tampoco pudo imponerse en ninguno de los compromisos disputados frente a sus tradicionales rivales.

El presente deportivo del plantel se vio condicionado por la merma en el rendimiento colectivo y los resultados adversos en la recta final del campeonato. Tras el último encuentro, el cuerpo técnico reconoció la bronca y la tristeza por el momento que atraviesa el grupo, al tiempo que remarcó la necesidad de corregir errores de inmediato.

El conjunto académico buscará cambiar la pisada en sus próximos compromisos para cerrar el año de la mejor manera posible. El plantel ya puso el foco en el siguiente encuentro oficial que disputará en condición de local.

Fuente: Olé