El presidente de Boca Unidos, Marcelo Insaurralde, expresó su profundo malestar luego de los incidentes que obligaron a suspender el encuentro frente a Gimnasia de Chivilcoy por el torneo Regional Amateur. El partido se disputaba este lunes 26 de octubre de 2026 cuando, al cumplirse los cuarenta minutos del primer tiempo y con el marcador en cero, simpatizantes del club local arrojaron bombas de estruendo hacia el terreno de juego.
Como consecuencia de la detonación, cuatro futbolistas del equipo visitante resultaron afectados y dos debieron ser trasladados en ambulancia para recibir atención médica, aunque posteriormente se recuperaron de manera favorable. Tras el episodio, el árbitro principal determinó la suspensión definitiva del compromiso deportivo.
En declaraciones radiales, el dirigente deportivo manifestó su tristeza por lo sucedido y señaló que un grupo reducido afectó el esfuerzo institucional realizado durante toda la temporada. Asimismo, explicó que los elementos pirotécnicos ingresaron presumiblemente durante las horas previas al encuentro, cuando los simpatizantes organizan los sectores de las tribunas populares.
La institución correntina aguardará la resolución formal del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino para conocer las sanciones y el futuro deportivo en la competencia. Desde la dirigencia adelantaron que presentarán el descargo correspondiente para intentar mitigar el perjuicio reglamentario sobre el club.
