La delegación de Burkina Faso protagonizó una travesía relámpago de unas 12 horas en el país para disputar un partido amistoso frente a la selección argentina en el estadio Monumental. El seleccionado africano arribó a Ezeiza a las 15.43 tras un viaje que se demoró debido a inconvenientes previos con los vuelos y que lo dejó varado en Casablanca, Marruecos. Con una duración de más de 11 horas de vuelo en un Airbus A 330-203, el plantel llegó a Buenos Aires apenas un poco más de cinco horas antes del inicio del encuentro. Debido a cancelaciones previas y a la negativa de algunos futbolistas de la lista original a realizar el viaje tras los contratiempos logísticos, la delegación estuvo integrada mayoritariamente por juveniles y jugadores del Sub 23, sin su entrenador original ni varias de sus principales figuras. Tras su llegada, el plantel se trasladó a un hotel céntrico para un almuerzo ligero y posteriormente se dirigió al Monumental. El encuentro comenzó con una marcada diferencia de nivel y culminó con la victoria del seleccionado argentino, en una ventana internacional que continuará con los siguientes compromisos programados.

Fuente: La Nación