Tras el cierre de los comicios en Brasil y a la espera de la definición de los resultados o de una eventual segunda vuelta, la atención pública también se focaliza en las trayectorias de las parejas de los dos principales candidatos: Fernanda Antunes Figueira, esposa de Flavio Bolsonaro, y Janja da Silva, esposa de Luiz Inácio Lula da Silva. Por un lado, Fernanda mantiene una formación como odontóloga especializada en ortopedia facial y ortodoncia. Casada con Flavio desde 2010 y madre de dos hijas, mantuvo un perfil bajo durante años hasta adquirir mayor visibilidad en la actual campaña, donde participó en actos públicos y difundió propuestas vinculadas a la salud, la maternidad, los adultos mayores y los derechos de las mujeres. Asimismo, en marzo integró la delegación que viajó a Chile para la asunción del presidente José Antonio Kast y brindó declaraciones sobre la posibilidad de asumir el rol de primera dama, destacando su intención de trabajar con humildad y priorizar causas como la familia, la protección de la infancia y la prevención de la violencia de género y de enfermedades a través de la salud bucal. Por otro lado, Rosângela “Janja” da Silva cuenta con un recorrido político consolidado junto a Lula. Socióloga de formación, oriunda de Paraná y militante histórica del Partido de los Trabajadores (PT), desarrolló gran parte de su trayectoria profesional en Itaipú Binacional en áreas de desarrollo sostenible y relaciones institucionales, además de desempeñarse en Eletrobras y como docente. Casada con el mandatario desde mayo de 2022 y en funciones de primera dama desde enero de 2023, su figura cobró protagonismo durante la campaña que retornó a Lula al poder. Desde entonces, consolidó una fuerte influencia en el entorno político del jefe de Estado y promovió la inclusión de agendas feministas, un rol propio que generó diversas repercusiones dentro del oficialismo.
Fuente: La Nación
