Las elecciones presidenciales en Brasil concluyeron este domingo con un resultado abierto que obligará a una segunda vuelta. El candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, se impuso en los comicios con más del 47% de los sufragios, mientras que el actual mandatario y referente del Partido de los Trabajadores, Luiz Inácio Lula da Silva, obtuvo algo más del 45%. Al no alcanzar el piso legal del 50% más uno de los votos necesario para consagrarse en la primera instancia, ambos postulantes deberán medirse nuevamente en las urnas en un balotaje programado para el próximo domingo 25 de octubre. La jornada electoral abarcó también la renovación de la totalidad de la Cámara de Diputados, un tercio del Senado y la elección de gobernadores en 27 estados del país. Según los datos oficiales difundidos por el Tribunal Superior Electoral (TSE), la participación ciudadana alcanzó al 78,92% del padrón habilitado, registrándose un nivel de abstención superior al 21%. Tras conocerse los primeros resultados, Flávio Bolsonaro manifestó su satisfacción por el respaldo obtenido y expresó su confianza de cara al proceso que se avecina. Por su parte, Lula da Silva reconoció los guarismos y convocó a redoblar los esfuerzos de campaña de cara al nuevo tramo electoral, señalando que el sector que encabeza representa una alternativa de desarrollo industrial y educativo para el país. El escenario político de cara a la segunda vuelta dependerá en gran medida de la redistribución de los sufragios que obtuvieron los candidatos que quedaron fuera de la competencia, entre los que se ubicaron Augusto Cury, Renan Santos, Ronaldo Caiado y Romeu Zema, cuyas fuerzas presentan diversas posturas frente a los dos principales contendientes.
Fuente: La Nación
