Especialistas en salud advierten sobre el riesgo de utilizar la inteligencia artificial para interpretar síntomas médicos, especialmente en casos de cáncer de mama. Señalan que obtener respuestas rápidas de modelos como ChatGPT puede generar una tranquilidad injustificada y demorar la consulta profesional.

El problema principal no radica en informarse, sino en la conducta que se adopta tras recibir la respuesta. Una contestación generalista que indique que la mayoría de los bultos mamarios son benignos puede llevar a una paciente a postergar una visita al médico que debería realizarse de forma urgente.

Los profesionales recuerdan que ningún chatbot puede reemplazar el examen clínico ni indicar los estudios necesarios para cada caso particular. La evaluación médica requiere integrar antecedentes, exploración física e imágenes diagnósticas que las herramientas tecnológicas no pueden realizar.

El uso legítimo de la inteligencia artificial en este ámbito se limita a instancias posteriores al diagnóstico, como la comprensión de conceptos generales o la preparación de preguntas para el médico. En el proceso clínico, la tecnología aplicada a imágenes mamarias asiste al radiólogo para lograr mayor precisión, pero nunca sustituye el criterio profesional.

Fuente: iProfesional