El avance sostenido del río Paraná comenzó a generar consecuencias visibles en la costa de la ciudad de Corrientes, donde el nivel del agua se acerca de forma paulatina a los parámetros de alerta y evacuación.

Los efectos de la crecida de la cuenca y de las condiciones climáticas se tradujeron en un escenario complejo sobre el sector ribereño, afectando de manera directa las instalaciones de los clubes de la zona.

En el Club de Regatas Corrientes se registró una situación delicada debido a que el agua cubrió por completo el sector de playa, además de avanzar sobre áreas de quinchos, juegos y espacios recreativos.

La crecida hídrica mantiene en estado de atención a distintos puntos vulnerables de la franja costera de la capital provincial, ante la posibilidad de que continúe el incremento en el caudal del río.