Se cumplieron cien días del recordado partido entre la selección argentina y Cabo Verde por el torneo mundialista, un encuentro que dejó una huella profunda en el combinado africano. Aquel cruce disputado en Miami mostró a los Tiburones Azules como un rival sumamente competitivo que puso en aprietos al conjunto nacional antes de la victoria albiceleste.

El paso del seleccionado africano por la competencia generó una revolución deportiva y abrió un mercado internacional impensado para sus futbolistas. Gran parte del plantel logró dar el salto a diferentes ligas del mundo, con traspasos a clubes de Europa, Sudamérica y Medio Oriente que transformaron las carreras profesionales de sus principales figuras.

En el plano institucional, el impacto también se hizo notar con la reciente visita del presidente de la FIFA a las islas para encabezar eventos de desarrollo regional. Este crecimiento exponencial contrasta con el arranque irregular que el equipo tuvo en las eliminatorias rumbo a la próxima Copa Africana de Naciones.

A pesar de haber comenzado con algunos traspiés en su grupo clasificatorio, el fútbol caboverdiano atraviesa un proceso de renovación profunda apostando a nuevos talentos jóvenes. El objetivo principal de la federación y del cuerpo técnico es sostener el nivel competitivo internacional alcanzado y capitalizar la exposición conseguida en la máxima cita del fútbol.

Fuente: Olé