La dirigente rural y productora María Marta Batalla advirtió que el abigeato en Corrientes evolucionó hacia una modalidad de crimen organizado, operado por bandas con alta tecnología e infraestructura. Sostuvo que esta situación generó el abandono de más de 400.000 hectáreas ganaderas en distintos puntos de la provincia, especialmente en zonas de frontera.

Durante sus declaraciones, la representante de la Sociedad Rural de Paso de los Libres señaló que ya no se trata de hechos aislados para subsistencia, sino de robos sistemáticos de decenas de animales por episodio. Como consecuencia de este flagelo, numerosos productores debieron dejar literalmente sus establecimientos productivos ante la falta de garantías para sostener la actividad.

En cuanto a la respuesta estatal, Batalla reconoció el esfuerzo de la Policía Rural, aunque remarcó que los efectivos operan con recursos limitados y carecen de infraestructura adecuada en zonas alejadas. Asimismo, reclamó la puesta en funcionamiento de las fiscalías rurales previstas por ley y cuestionó la flexibilidad de algunos fallos judiciales frente a los detenidos por delitos de esta naturaleza.

La problemática se suma a los habituales desafíos climáticos y sanitarios que afronta el sector primario en territorio correntino. A los robos de hacienda se acoplan además hechos de vandalismo, sustracción de insumos veterinarios y hurtos en viviendas rurales, lo que incrementa la presión sobre las nuevas generaciones de productores agropecuarios.