La dirigencia de Boca Unidos prepara su presentación ante el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal de la AFA para exigir la continuidad del encuentro frente a Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy. El partido había sido suspendido el domingo pasado a los cuarenta minutos del primer tiempo tras el estallido de una bomba de estruendos en el complejo Leoncio Benítez.

El presidente de la institución correntina, Marcelo Insaurralde, manifestó un rotundo repudio a lo ocurrido y advirtió sobre el impacto deportivo y económico que el episodio genera para el club. La entidad aurirroja trabaja en la recopilación de documentación médica y antecedentes para fundamentar el pedido de que se disputen los minutos pendientes de la serie.

El incidente se produjo cuando el marcador estaba en cero y cuatro jugadores del equipo visitante resultaron afectados por las detonaciones. Nicolás Dormisch y Mario Dauría debieron ser trasladados en ambulancia al Hospital Escuela, donde recibieron atención médica por aturdimiento e inflamación del tímpano antes de regresar con su plantel.

Por su parte, el Tribunal de Disciplina recibió el informe del árbitro Fernando Rekers y dio lugar al plazo para que el club correntino presente su defensa oficial. En tanto, el partido de vuelta de la eliminatoria se mantiene programado para el sábado 31 a las dieciséis horas en la localidad bonaerense de Chivilcoy, a la espera de una resolución definitiva.