Entre enero y septiembre de este año, la Anses otorgó el alta jubilatoria a 151.707 personas. Esta cifra representa una baja del 43% en la comparación interanual y una caída del 52% frente a los primeros nueve meses de 2024, de acuerdo con los registros de la Subsecretaría de Seguridad Social.

El impacto del fin de la moratoria

El descenso en la cantidad de casos responde a que en marzo de 2025 dejó de regir el plan de compra de aportes dispuesto por la ley 27.705. Esta situación se combinó con los niveles de informalidad laboral, que según el Indec pasaron del 41,4% al 45% entre el cuarto trimestre de 2023 y el segundo trimestre de este año.

Como consecuencia de estos factores, por primera vez en una década y media las altas sin moratoria superaron a las que requirieron regularizar periodos. El 57% de los nuevos jubilados alcanzó los 30 años de aportes requeridos, mientras que el 43% restante debió recurrir a algún mecanismo de moratoria.

Alternativas y pensiones vigentes

Ante la falta de requisitos completos, una opción utilizada es la Pensión Universal para el Adulto Mayor, que exige 65 años y una evaluación socioeconómica. Entre enero y septiembre se pagaron en promedio 216.042 beneficios mensuales de este tipo, lo que marca un incremento del 13,8% respecto al año anterior.

En paralelo, continúan vigentes otros regímenes limitados como la ley 24.476 para meses previos a octubre de 1993 y el plan de unidades de cancelación para quienes están a una década o menos de la edad de retiro. Asimismo, el sistema contempla compensaciones por exceso de edad y reconocimientos de aportes por tareas de cuidado o hijos.

FUENTE: La Nación