El médico oncólogo Rubén Kowalyszyn analizó la intervención quirúrgica a la que fue sometido el sumo pontífice y explicó que la evolución dependerá de las características de la lesión. El especialista señaló que el tamaño del tumor, la afectación de los ganglios y los resultados de los estudios posteriores serán determinantes para definir los pasos a seguir.
Durante una entrevista con medios radiales, el profesional indicó que al Papa se le practicó una lobectomía, una cirugía que consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho. Aclaró que esta intervención resultó más amplia que la biopsia inicialmente prevista, aunque advirtió que todavía se cuenta con información limitada para establecer un pronóstico definitivo.
El oncólogo detalló que cuando un tumor se detecta en una etapa temprana y mide menos de un centímetro, las posibilidades de recuperación son elevadas. Sin embargo, remarcó que es necesario aguardar los informes completos de anatomía patológica para saber si la enfermedad permanece localizada o si requiere terapias complementarias como quimioterapia o medicamentos específicos.
Respecto al período postoperatorio, el especialista explicó que este tipo de intervenciones pulmonares suele demandar entre veinte y treinta días de recuperación en los que persisten molestias y dolor torácico. Por este motivo, señaló que la retomada de actividades exigentes y viajes prolongados queda supeditada a la evolución clínica particular de cada paciente.
