Detrás de los muros de hormigón y ladrillos de la cárcel de Devoto comenzó el proceso de transformación que marcará el final de una prisión con casi un siglo de funcionamiento en la Ciudad de Buenos Aires. El traslado de los cerca de 1.500 internos hacia el nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz ya se encuentra en marcha y podría completarse a principios de 2027.
El predio, ubicado en el corazón del barrio porteño de Villa Devoto, tiene un futuro urbanístico proyectado que contempla destinar gran parte de la superficie a espacios públicos y el resto a desarrollos residenciales y comerciales. Las bases de esta iniciativa se establecieron en un convenio firmado en 2018, aunque su ejecución requirió años de postergaciones hasta retomar impulso recientemente.
El operativo de traslado se realiza de manera gradual para evitar incidentes y garantizar las condiciones de seguridad necesarias bajo la órbita del Servicio Penitenciario Federal. Las autoridades nacionales y porteñas supervisaron la recepción provisoria de las nuevas instalaciones en Marcos Paz para coordinar el operativo.
Por otra parte, el futuro del predio dependerá de la definición de un mecanismo de compensación económica e inmobiliaria entre la Nación y la Ciudad, ya que los terrenos continúan bajo titularidad estatal. Asimismo, la Legislatura porteña deberá tratar posteriormente la rezonificación del suelo.
