Una masacre familiar ocurrida en la localidad de Quitilipi dejó un saldo de cinco muertos, entre ellos una joven de 22 años y cuatro menores de edad, en un hecho calificado por las autoridades policiales como uno de los más trágicos en la historia de la provincia de Chaco.

El principal sospechoso, identificado como Alberto Luis Ávalos, de 25 años, fue detenido y quedó a disposición de la Justicia tras el violento episodio registrado el domingo en una vivienda precaria del barrio Matadero.

De acuerdo con la investigación preliminar, el hombre habría estrangulado a su pareja, Rocío Aranda, y atacado con un arma blanca a tres niños antes de provocar un incendio en el inmueble mientras llevaba a su bebé de seis meses en brazos.

Las víctimas fatales fueron identificadas como la mujer, su hijo de cuatro años, dos sobrinos y el bebé de seis meses, quien falleció posteriormente por inhalación de humo tras ser rescatado por allegados.

Tras perpetrar el ataque, el sospechoso intentó quitarse la vida mediante ahorcamiento, pero fue rescatado por los vecinos y hallado inconsciente por los efectivos policiales que llegaron al lugar del hecho.

El fiscal subrogante Gustavo Valero, a cargo de la Fiscalía Número 1 de Presidencia Roque Sáenz Peña, ordenó la aprehensión de Ávalos en el marco de una causa caratulada como supuesto homicidio, mientras los cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial para la realización de las autopsias correspondientes.