Una familia de Guatemala vivió una secuencia tan impactante como inusual cuando una adolescente de 15 años, a quien daban por muerta, despertó dentro de su propio ataúd mientras se llevaba a cabo la ceremonia de despedida.

La protagonista del hecho fue identificada como Yuleidy Ixcotoyac, quien había sufrido un fuerte dolor en el pecho y se desmayó mientras viajaba en un vehículo junto a su padre rumbo a un centro médico.

El hombre, que se desempeña como pastor evangélico, detuvo el rodado para verificar si la menor respiraba y tenía pulso. Según declaró posteriormente, no logró detectar ninguna de las dos señales vitales y asumió que había fallecido.

Pese a que ningún profesional de la salud confirmó el deceso ni se emitió un certificado de defunción, la familia adquirió un féretro y organizó un velatorio en una vivienda ubicada en la localidad de El Jocote.

Durante el transcurso de la ceremonia, la madre de la joven se acercó al cajón y comenzó a notar movimientos extraños. Al insistir en que seguía con vida, la adolescente se incorporó ante la sorpresa de los presentes.

Tras ser auxiliada para salir del ataúd, la joven relató que sintió una fuerte opresión en el pecho antes de perder el conocimiento. Actualmente permanece consciente y se recupera en su domicilio, mientras las autoridades locales no emitieron informes médicos oficiales sobre el episodio.