La provincia de Corrientes atraviesa un escenario hidrológico complejo debido al incremento en los caudales de los ríos Paraná y Uruguay. Ante este panorama, la administración provincial puso en marcha un esquema de monitoreo y asistencia en los municipios costeros.
La atención principal se concentra en la isla Apipé y sus alrededores, donde la crecida fluvial ya provocó anegamientos en zonas pobladas. En la región de Ituzaingó y en pequeñas islas vecinas se contabilizan unas 20 familias afectadas por la situación.
Sobre la costa del río Uruguay se registra un grupo de entre 30 y 40 personas afectadas, aunque los valores en esa franja se mantienen dentro de los parámetros de tolerancia previstos. Las autoridades provinciales adelantaron que los equipos de trabajo recorrerán de forma progresiva las demás localidades ribereñas.
Frente a los meses venideros marcados por el fenómeno climático de El Niño, desde el Ejecutivo provincial insistieron en la importancia de la prevención y la colaboración comunitaria. Entre las recomendaciones se destacó mantener la limpieza en los espacios urbanos y atender con prudencia las alertas meteorológicas oficiales.
