Un grupo de organizaciones de derechos civiles presentó una demanda ante la justicia federal para evitar que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otros efectivos sean desplegados en los centros de votación o en sus alrededores durante las elecciones. La presentación busca frenar medidas del gobierno de Donald Trump que, de acuerdo con los demandantes, generan temor entre los votantes ante la presencia de personal armado.
La controversia se desarrolla mientras transcurre el periodo de votación anticipada de cara a los comicios del 3 de noviembre. Las agrupaciones sostienen que la exhibición de fuerza federal puede intimidar especialmente a electores latinos, afroamericanos, asiático-estadounidenses y a otras minorías, afectando su participación en el proceso democrático.
La acción judicial original fue interpuesta el 18 de septiembre por nueve entidades que representan a trabajadores y comunidades de inmigrantes. Posteriormente, el 23 de octubre, un tribunal federal unificó este expediente junto con otras dos causas impulsadas por la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos y sectores vinculados al Comité de Campaña Senatorial Demócrata.
El fundamento principal del litigio se apoya en la sección 11(b) de la Ley de Derecho al Voto, que prohíbe explícitamente cualquier forma de coacción, amenaza o intimidación contra quienes intenten sufragar. Para los demandantes, la sola advertencia sobre el posible accionar de agentes armados ya constituye un factor disuasivo que vulnera las garantías electorales en el país.
FUENTE: La Nación
