El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido de su cargo por el Congreso tras un rápido juicio político y quedó detenido en su domicilio por orden del Ministerio Público. La medida judicial responde a una investigación por presunta lesión de confianza y otros delitos vinculados al colapso financiero de Ueno Bank.
La orden de detención fue dictada por fiscales especializados en delitos económicos, anticorrupción y lavado de activos. El mandatario destituido permanece bajo arresto domiciliario a disposición de la fiscalía y será trasladado para prestar declaración indagatoria ante las autoridades judiciales.
Simultáneamente, el hasta entonces vicepresidente Pedro Alliana juró como nuevo mandatario ante el Parlamento para completar el mandato hasta 2028. Alliana prometió la compensación plena para los afectados por la caída de la entidad bancaria y exigió resultados inmediatos en la gestión de la crisis.
La caída institucional de Peña se precipitó luego de que el Banco Central interviniera el banco digital por incumplir requisitos de solvencia. La situación desató protestas en las calles de Asunción, mientras organismos internacionales y mercados siguen de cerca la transición política y el impacto económico en la región.
Fuente: La Nación
