El arquero argentino finalizó en la quinta posición del trofeo Lev Yashin al mejor guardameta del mundo durante la ceremonia del Balón de Oro. Su destacada labor en el arco nacional y su trayectoria en el fútbol europeo le permitieron mantenerse nuevamente entre los principales protagonistas del galardón internacional.
El primer puesto quedó en manos del español Unai Simón, quien se adjudicó el reconocimiento tras una sobresaliente actuación en la Copa del Mundo y coronarse con su selección tras superar al conjunto albiceleste en la definición. El guardameta vasco alcanzó registros históricos en el torneo mundialista al mantener su valla invicta durante gran parte de los encuentros disputados.
Durante su discurso de agradecimiento, el ganador destacó el respaldo de su entorno familiar y reconoció el trabajo compartido junto a sus compañeros y entrenadores tanto en el ámbito de clubes como en su selección. Asimismo, valoró la importancia de dejar un legado positivo en la disciplina deportiva.
Por su parte, el representante argentino completó otra temporada relevante en el plano internacional tras su paso por el Aston Villa y su posterior incorporación al Chelsea, además de obtener la medalla de plata en la cita mundialista disputada en Estados Unidos y consagrarse en la Europa League.
Fuente: Olé
