El Gobierno nacional celebró este viernes el anuncio de la compañía Halliburton Company sobre su decisión de no prestar servicios para el proyecto marítimo Sea Lion ni participar en tareas de exploración y producción de hidrocarburos en las islas Malvinas y sus zonas aledañas. Desde la administración central señalaron que la medida responde a gestiones realizadas por la Secretaría de Legal y Técnica junto con la Cancillería, en el marco de las acciones impulsadas para defender la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como en los espacios marítimos e insulares correspondientes. Por su parte, la empresa proveedora de servicios petroleros indicó que había comunicado a las autoridades nacionales su determinación de apartarse del proyecto ante las consultas planteadas sobre la aplicación de la legislación vigente respecto a actividades en el territorio disputado, según consignó la agencia Reuters. El Poder Ejecutivo ratificó que mantendrá las herramientas legales, diplomáticas y administrativas disponibles para impedir que emprendimientos sin autorización argentina desconozcan los intereses del país. La decisión se conoció luego de que se intensificaran los reclamos soberanos y las medidas orientadas a firmas vinculadas con la explotación hidrocarburífera en el archipiélago. En paralelo, el conflicto diplomático sumó cruces en torno a un pedido de arbitraje internacional impulsado por la Argentina bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), el cual fue cuestionado por el Reino Unido. Asimismo, sectores de residentes locales plantearon cuestionamientos vinculados al ingreso de visitantes y a manifestaciones realizadas en el territorio.

Fuente: La Nación