Corrientes atraviesa un escenario hidrológico complejo debido al incremento en los caudales de los ríos Paraná y Uruguay. El gobernador Juan Pablo Valdés brindó detalles sobre la situación actual que afectan a los municipios costeros y las medidas adoptadas por la administración provincial.

La atención principal se centra en la isla Apipé y sus alrededores, donde el nivel del agua comenzó a inundar zonas habitadas. En la región de Ituzaingó y en pequeñas islas vecinas se registran unas 20 familias afectadas por la crecida.

Sobre la costa del río Uruguay se contabilizan entre 30 y 40 personas afectadas, aunque los registros en esa franja se mantienen dentro de los parámetros de tolerancia estimados. Las autoridades provinciales indicaron que los equipos oficiales recorrerán de manera paulatina las demás comunas ribereñas para evaluar el estado de los cauces y la asistencia requerida.

Ante la perspectiva de meses atravesados por precipitaciones y tormentas vinculadas al fenómeno de El Niño, el Ejecutivo provincial remarcó la importancia de la prevención y la colaboración comunitaria. Entre las recomendaciones se destacó mantener la limpieza en los espacios urbanos, actuar con precaución frente a las alertas meteorológicas y contar con datos oportunos para responder con eficacia ante eventuales emergencias.