Durante el encuentro entre el Manchester City y el PSG por la fase de grupos del certamen europeo, se vivió una jugada insólita protagonizada por el mediocampista argentino. El volante central fue titular en su equipo en un partido que finalizó con victoria para los franceses en condición de visitante.

En medio de las acciones del juego, el mediocampista se disponía a recibir un pase cuando el árbitro principal se interpuso en su misma línea de trayectoria. Sin intención de agredirlo, el futbolista terminó impactando contra el juez y lo empujó con las manos hasta hacerlo caer al césped.

El árbitro quedó tendido sobre el terreno de juego tras la insólita acción ocurrida en el desarrollo del cotejo. Al constatarse que se trató de un topetazo casual en la disputa por el balón y no de una agresión deliberada, el volante no recibió ninguna sanción disciplinaria.

Fuente: Olé