El peronismo ensaya un acercamiento a sectores de la Justicia con los que mantenía tensiones. El cambio de postura se enmarca en una discusión interna para revisar posiciones sostenidas durante años bajo la conducción del kirchnerismo.

La renovación de ocho bancas legislativas en el Consejo de la Magistratura, prevista para el 18 de noviembre, acelerará esta disputa partidaria. El organismo se encarga de seleccionar candidatos a jueces y de intervenir en los procesos de sanción y remoción de magistrados.

El nuevo escenario legislativo dejará al peronismo con menor margen de maniobra debido a la pérdida de mayorías. En la Cámara baja, el espacio pasaría de dos representantes a uno, mientras que La Libertad Avanza se perfila para sumar dos lugares.

La disputa interna pone a prueba el peso político de Cristina Kirchner frente a vertientes que promueven un vínculo más pragmático con el Poder Judicial. Para el Senado se evalúan nombres con perfiles de mayor diálogo institucional.

En paralelo, el oficialismo nacional y sus aliados ordenan sus postulaciones para las bancas restantes. Las conversaciones continúan abiertas entre los distintos bloques legislativos de cara a la definición de los nuevos consejeros.

Fuente: La Nación