La industria maderera atraviesa un escenario de extrema complejidad marcado por la desaceleración de la actividad y las complicaciones financieras. Referentes del sector industrial nacional advirtieron que al complejo panorama financiero actual se le adosan las consecuencias del fenómeno climático El Niño, generando inquietud en toda la cadena productiva.

Preocupación por los montes y la producción

Juan Ramón Sotelo, empresario forestal, explicó que las condiciones meteorológicas actuales dificultan el ingreso a los montes madereros. “Lo poco que se vende está con dificultades en los cobros, se cobra muy mal fuera de tiempo”, detalló sobre las demoras en las transacciones comerciales que afectan fuertemente la rentabilidad del sector.

A los problemas de recaudación se acoplan los mayores gastos operativos impulsados por las condiciones del clima. Desde la actividad forestal sostienen que los meses críticos se concentrarán entre diciembre y marzo, afectando transversalmente a la logística, el transporte y los comercios vinculados a las economías regionales.

El referente industrial también remarcó que el respaldo financiero acumulado por las empresas se encuentra prácticamente agotado tras sostener la operatoria durante los últimos tres años. En este sentido, advirtió que los ingresos de los trabajadores pierden poder adquisitivo frente al incremento generalizado de los gastos cotidianos.

Por último, las complicaciones operativas se profundizan debido al anegamiento en los establecimientos fabriles, donde el agua acumulada impide el normal funcionamiento y el manejo de los residuos forestales. Frente a este panorama, la principal prioridad empresaria se centra en resguardar las fuentes de trabajo y planificar medidas de contención para el personal.

FUENTE: Radio Sudamericana