Un duelo clave en la parte alta

El cierre de la decimocuarta fecha se disputó en el Estadio Diego Armando Maradona ubicado en el barrio de La Paternal. En dicho escenario, Argentinos Juniors hizo de local ante Independiente Rivadavia de Mendoza en un cruce directo entre contendientes que pelean por el campeonato mediante la tabla anual.

Antes de dar inicio al cotejo del martes, el conjunto de La Paternal sumaba 54 unidades, en tanto que la escuadra mendocina acumulaba 53 puntos. Con solo dos jornadas restantes para culminar el certamen, la cima de dicha tabla le pertenecía a Boca con 57 puntos acumulados en 30 presentaciones.

Clima caliente y roces

Tal como se preveía por la relevancia de los puntos en disputa, las acciones comenzaron con alta temperatura en el campo de juego. De hecho, se produjo un fuerte encontronazo entre los futbolistas de ambos planteles cuando el reloj aún no superaba los primeros cinco minutos.

La tensión se renovó al decretarse el final de la etapa inicial, momento en el cual se desató un altercado que involucró a los jugadores visitantes y a su director técnico, Alfredo Berti, con personal de seguridad del estadio. La situación generó agarrones e insultos que demoraron varios minutos la retirada de los protagonistas hacia los vestuarios.

A lo largo del encuentro se registraron situaciones de peligro en ambas áreas que exigieron a las defensas y a los arqueros. Entre las acciones destacadas estuvieron intervenciones ofensivas y defensivas de jugadores como Oroz, Florentín, Mati Fernández y Vigo, bajo la atenta conducción arbitral de Herrera.

FUENTE: Olé