Los cultivos genéticamente modificados generaron en la Argentina beneficios brutos acumulados por unos US$197.500 millones corrientes entre 1996 y 2025, de acuerdo con un informe elaborado por el Grupo CEO. El trabajo detalla que las exportaciones adicionales sumaron US$187.400 millones hasta 2024, con una participación del 91% correspondiente a harina y aceite de soja.
La estimación fue presentada durante el acto con el que la Secretaría de Agricultura de la Nación conmemoró el 35° aniversario de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria y los 30 años de los cultivos transgénicos en el país. En la misma jornada se otorgaron distinciones a referentes que impulsaron el marco normativo y técnico inicial del sector.
El estudio señala que la adopción de estas tecnologías sumó un promedio de 6,1 millones de hectáreas adicionales por año en cultivos como soja, maíz y algodón. Sin embargo, el margen de beneficio por hectárea mostró comportamientos dispares, con una reducción en la soja debido a costos y malezas, y un incremento en el maíz impulsado por nuevos eventos tecnológicos.
Del beneficio bruto anual registrado entre 2021 y 2024, los productores captaron el 52,4% antes de costos directos, mientras que el Estado obtuvo el 20,2% a través de impuestos. El resto se distribuyó entre contratistas de servicios, proveedores de tecnología y otros actores de la cadena logística y comercial.
Ante los desafíos actuales, los autores del informe propusieron actualizar el marco de propiedad intelectual sobre semillas y consolidar la armonización regulatoria con los mercados internacionales. El objetivo planteado es integrar la innovación biotecnológica con herramientas de inteligencia artificial y bioinformática para sostener la competitividad productiva.
Fuente: La Nación
