Gimnasia de Mendoza completó una campaña muy destacada en su regreso a la máxima categoría del fútbol argentino tras 41 años de ausencia. Con el director técnico Darío Franco al mando, el equipo mendocino logró asegurar la permanencia con varias fechas de anticipación.
Tras cumplir la meta principal, el conjunto cuyano apunta ahora a meterse en los octavos de final del Torneo Clausura. En el certamen anterior, el equipo quedó muy cerca de la clasificación al finalizar en el undécimo puesto con 19 unidades.
El delantero Agustín Módica se consolidó como una de las principales figuras del plantel durante esta temporada. El atacante acumula nueve conquistas en el Clausura y suma 13 gritos en el año, transformándose en el referente ofensivo del conjunto mendocino.
La localía se convirtió en uno de los puntos más sólidos del equipo a lo largo del año. En condición de local, el Lobo disputó 14 encuentros en los que cosechó ocho triunfos y sufrió apenas tres caídas, una estadística favorable de cara al cierre del torneo.
Sin embargo, una serie irregular de resultados con dos derrotas y dos empates redujo la ventaja en la tabla de posiciones. Actualmente, el conjunto mendocino ocupa la séptima colocación con 20 puntos, con una ventaja mínima sobre Independiente y tres unidades por encima de San Lorenzo.
Para asegurar su lugar en la siguiente instancia, el equipo afrontará los últimos compromisos de la fase regular. Este viernes 23 de octubre recibirá a Platense, luego visitará a Lanús el 1 de noviembre y cerrará la etapa frente a Independiente Rivadavia en el estadio Víctor Legrotaglie.
Fuente: Olé
