La FIFA presentará sus argumentos en la reunión de Consejo de este jueves sobre la polémica decisión en torno al futbolista Folarin Balogun. La entidad sostendrá que las normativas disciplinarias no eran suficientemente claras al momento de suspender la tarjeta roja recibida durante el partido ante Bosnia.

A raíz de esta situación, el organismo propondrá modificaciones en su Código Disciplinario para prevenir casos similares en el futuro. La iniciativa busca establecer que las suspensiones automáticas por tarjetas rojas directas queden excluidas de las medidas cuya ejecución pueda ser suspendida.

El episodio se originó durante el torneo disputado en Norteamérica, cuando el jugador estadounidense pudo disputar el encuentro de octavos de final frente a Bélgica tras una sanción condicional. La medida generó controversia internacional y cuestionamientos sobre el procedimiento aplicado por el comité disciplinario.

Fuente: Olé