La Diócesis de Goya y la Junta Diocesana de Educación Católica emitieron un pronunciamiento público para reclamar celeridad en la causa judicial que investiga el asesinato de la docente rural Nanci Godoy. El mensaje institucional estuvo encabezado por el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, quien expresó sus condolencias a los familiares de la víctima y a toda la comunidad educativa de la provincia.
Las autoridades eclesiásticas solicitaron un accionar firme de los tribunales correntinos para lograr el pronto esclarecimiento del ataque ocurrido en el paraje El Malezal, en la jurisdicción de Esquina. Asimismo, convocaron a los fieles a unirse en oración por el eterno descanso de la trabajadora de la educación.
En el documento, el Obispado dedicó un tramo central a visibilizar las complejas condiciones en las que se desempeñan los maestros en las zonas rurales. Señalaron que ejercer la docencia en parajes alejados implica transitar caminos difíciles y afrontar la soledad en medio de carencias estructurales.
El escrito concluyó con un reconocimiento a la labor cotidiana de los docentes de campo y una despedida simbólica dedicada a la memoria de la docente asesinada, destacando su compromiso con las comunidades más postergadas.
