El encuentro entre Boca e Independiente dejó un cierre caliente en Avellaneda con fuertes reclamos de los futbolistas locales hacia el árbitro Nazareno Arasa. Los cuestionamientos se centraron en tres jugadas específicas del tramo final del partido que derivaron en la bronca del conjunto de Avellaneda.

La primera acción ocurrió en la previa de la jugada que terminó en el gol de Herrera. El juez principal había marcado tiro de esquina para Independiente, pero el VAR intervino para corregir la decisión y señalar saque de arco correctamente.

El segundo reclamo estuvo vinculado a un rebote dentro del área tras una intervención del arquero Montero. Los jugadores locales pidieron penal por una mano de Herrera, aunque las imágenes mostraron que el balón impactó en el cuerpo y no en la extremidad.

La tercera jugada discutida fue una mano de Paredes fuera del área tras un rebote corto. El árbitro consideró que la posición del brazo fue natural para el equilibrio del jugador, una apreciación respaldada por su ubicación en el campo y que no requirió revisión del VAR por haberse producido fuera del área.

Fuente: Olé