Leandro Paredes se convirtió en el gran protagonista de la clasificación de Boca a la final de la Copa Sudamericana. A pocos días de sufrir un desgarro, el mediocampista ingresó en el segundo tiempo ante Vasco da Gama y anotó el gol agónico que selló el marcador en Brasil.

El capitán xeneize aceleró su recuperación mediante un tratamiento con plasma para poder estar presente en el encuentro decisivo en el Maracaná. Su esfuerzo rindió frutos sobre el final del partido, cuando sacó un remate certero que aseguró el pase a la final del torneo continental.

Tras la victoria, compañeros y entrenadores elogiaron su compromiso con el plantel. Figuras del equipo y el cuerpo técnico destacaron su liderazgo y el sacrificio realizado para llegar en condiciones a la revancha.

Incluso el director técnico del conjunto brasileño reconoció la influencia del mediocampista en el desarrollo del juego. Con esta actuación determinante, el volante reafirmó su importancia dentro del plantel en un momento clave de la competencia.

Fuente: Olé