El expiloto australiano Alan Jones, quien se consagró campeón mundial de la Fórmula 1 en 1980 y dejó una huella imborrable en la
máxima categoría, falleció a los 80 años tras una breve enfermedad. La noticia fue confirmada por su entorno familiar a través de un comunicado difundido en medios internacionales.
En Argentina, el nombre de Jones quedó grabado en la memoria colectiva por su intensa y ríspida rivalidad con el santafesino Carlos Reutemann cuando ambos competían para la escudería Williams a comienzos de la década de 1980. Aquel vínculo estuvo marcado por fuertes tensiones internas, especialmente por el recordado episodio del Gran Premio de Brasil de 1981.
A lo largo de su trayectoria deportiva, el piloto australiano logró doce victorias en grandes premios y alcanzó la cima del automovilismo internacional bajo la dirección de Frank Williams. Tras su retiro definitivo de las pistas, continuó ligado a la actividad como comentarista televisivo en su país natal.
