Lucas Adlerstein tenía 15 años y cursaba la escuela secundaria cuando una pérdida auditiva modificó por completo su dinámica cotidiana. El joven recordó que se quedó sordo del lado izquierdo de manera completa, una situación cuyo origen médico inicial no tuvo un diagnóstico definitivo.
Frente a las dificultades para participar en conversaciones grupales o trabajos escolares, optaba frecuentemente por el aislamiento para evitar la frustración. A los 19 años, la condición se agravó al perder también parte de la audición del lado derecho, lo que lo llevó a investigar alternativas terapéuticas durante la cuarentena.
A los 20 años se sometió a una intervención quirúrgica para recibir un implante auditivo, tras lo cual debió afrontar un proceso de rehabilitación de ocho meses. Explicó que el tratamiento requiere una reeducación cerebral para que el sistema nervioso logre interpretar las nuevas señales auditivas.
A raíz de su vivencia personal, fundó la organización CasaCusia para acompañar a personas con hipoacusia y a sus familias mediante encuentros presenciales y virtuales. La ONG también brinda asesoramiento legal orientado a facilitar el acceso a coberturas de tratamientos y dispositivos médicos.
La institución organiza la próxima Expo Hipoacusia, un evento gratuito que contará con paneles integrados por médicos, audiólogos, otorrinos, psicólogos y abogados. La jornada prevé reunir a especialistas y pacientes para compartir experiencias en primera persona y difundir información sobre salud auditiva.
