River continúa con los reclamos arbitrales tras el superclásico y las protestas se trasladaron a Mar del Plata durante el encuentro ante Aldosivi. En la primera mitad del partido, el conjunto visitante exigió la expulsión de Lucas Castro por una fuerte infracción en el sector central de la cancha.

A los 15 minutos del primer tiempo, el mediocampista del Tiburón cometió una dura entrada sobre el tobillo de Thiago Almada. El árbitro Bryan Ferreira sancionó la acción con tarjeta amarilla, lo que desató las quejas inmediatas desde el banco de suplentes del Millonario.

Desde la delegación visitante recordaron antecedentes recientes y cuestionaron la decisión arbitral. El cuerpo técnico y los colaboradores manifestaron su descontento con los fallos, mientras que el juez principal mantuvo su decisión inicial y el sistema VAR no intervino en la jugada.

Fuente: Olé