El avance del río Paraná y las inundaciones registradas en distintas zonas de la provincia de Corrientes generan una fuerte preocupación por la situación de la fauna silvestre. Los animales sufren la alteración de su hábitat natural a medida que el agua gana terreno.

Desde el Centro Aguará advirtieron que la demanda de asistencia creció de manera sostenida debido a esta emergencia ambiental. Los ejemplares se ven obligados a desplazarse en busca de zonas más altas y secas para ponerse a resguardo.

Este proceso de dispersión genera nuevos peligros para las distintas especies, que con frecuencia terminan cruzando rutas provinciales. Como consecuencia de estos desplazamientos, se incrementó el riesgo de atropellamientos vehiculares y de ataques por parte de perros.