El microcentro experimentó una fuerte caída en su movimiento habitual tras la pandemia y la consolidación del trabajo remoto. Ante un plan oficial de conversión a viviendas que no logró el impulso esperado, comenzó a ganar terreno la alternativa de recuperar la actividad de las oficinas con espacios completamente diferentes a los anteriores.

Las empresas actuales buscan lugares flexibles, equipados y con servicios para atraer a sus empleados bajo la modalidad híbrida. Un caso de transformación se registra en el inmueble ubicado en Mayo 476, propiedad de la familia Stein, que decidió invertir US$510.000 para transformar un piso entero en un área común de uso compartido.

Nuevos servicios para competir en el mercado inmobiliario

El proyecto implicó destinar recursos que, sumados al valor del activo inmobiliario retirado del mercado de alquiler, rondan el millón de dólares. Los propietarios buscan así volver más competitivo un edificio tradicional y acelerar la ocupación del porcentaje que aún permanece desocupado, sin trasladar un aumento en los costos a los inquilinos actuales.

Especialistas del sector inmobiliario destacan que los edificios tradicionales o de menor categoría necesitan actualizarse para equipararse a las exigencias actuales. La conectividad de la zona sigue siendo un atractivo, pero la oferta de amenities y espacios llave en mano se convirtió en un factor clave para captar la demanda de las compañías.

FUENTE: La Nación