Enrique Santiago Petracchi se consolidó como uno de los magistrados más influyentes y recordados en la historia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Con una trayectoria de 31 años en el máximo tribunal, fue uno de los ministros que más tiempo permaneció en el cargo, compartiendo ese registro con Carlos Fayt.

Nacido en 1935 en el seno de una familia de tradición jurídica, se graduó con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires. Su carrera judicial abarcó distintos roles, desde auxiliar hasta fiscal y procurador, antes de ser designado como juez de la Corte Suprema en diciembre de 1983, durante la presidencia de Raúl Alfonsín.

A lo largo de su carrera se destacó por su estilo riguroso, su pluma irónica y por redactar personalmente sus fallos. Ejerció la presidencia del tribunal en dos oportunidades, entre 1989 y 1990 y luego entre 2004 y 2007, convirtiéndose en el único juez en presidir el cuerpo en dos siglos distintos.

Durante los años noventa, se posicionó frecuentemente en disidencia frente a las decisiones de la denominada corte menemista y defendió la independencia del Poder Judicial frente al poder político. Entre sus posturas recordadas, se negó a presidir simultáneamente el Consejo de la Magistratura al considerar que ambos roles resultaban incompatibles.

Además de su vínculo con la función judicial, mantuvo lazos de amistad en el Litoral y estuvo a cargo de la circunscripción que comprendía a la provincia de Corrientes. Enrique Petracchi falleció el 12 de octubre de 2014, a los 78 años, dejando una marca indeleble en la jurisprudencia argentina.