El plantel de River adoptó una postura de máxima alerta y varios referentes expresaron públicamente su disconformidad con las decisiones arbitrajistas recientes. Las declaraciones se produjeron en la antesala del superclásico frente a Boca, programado para el domingo 1 de noviembre de 2026.

Leonardo Ponzio fue uno de los primeros en manifestar su postura sobre el funcionamiento de las ternas arbitrales. El dirigente y referente señaló que no buscan privilegios, pero advirtió sobre situaciones en las que perciben perjuicios que los obligan a extremar esfuerzos para conseguir resultados.

En la misma línea se expresó Gonzalo Montiel, quien cuestionó la falta de revisión en jugadas dudosas y remarcó que el equipo se mantendrá vigilante ante cada detalle. Por su parte, Ángel Correa también exteriorizó su malestar por goles anulados a instancias de la tecnología en los encuentros previos.

En el seno del club atribuyen esta reacción a una serie de fallos recientes en los que intervino el sistema de videoarbitraje y a antecedentes de partidos anteriores. Desde la institución recordaron situaciones polémicas de cruces previos que dejaron sensaciones desfavorables puertas adentro.

Fuente: Olé