El fútbol argentino suele dejar partidos memorables tanto por lo deportivo como por las controversias que los envuelven. En los últimos tiempos, los enfrentamientos entre Sarmiento de Junín y Barracas Central comenzaron a cimentar una tensa rivalidad impulsada por sucesivos fallos arbitrales discutidos.

El primer capítulo de esta historia reciente tuvo lugar en marzo de 2025 en el estadio Eva Perón, durante el Torneo Apertura. En aquel encuentro, el conjunto juninense ganaba con un tanto de Pablo Magnín, pero el desarrollo se torció sobre el final con la expulsión de Leandro Suhr y una larga adición de once minutos dispuesta por el árbitro Andrés Merlos.

Aprovechando la superioridad numérica, Barracas llegó al empate agónico a través de Gonzalo Morales. Los reclamos locales no tardaron en aparecer, no solo por el tiempo adicionado, sino también por una presunta agresión previa de Rafael Barrios a un alcanzapelotas que no fue sancionada por la terna arbitral.

La tensión entre ambos equipos se renovó este lunes en el mismo escenario, esta vez por el Torneo Clausura, con un nuevo empate 1-1. Sarmiento se había puesto en ventaja con un gol de Jhon Rentería, pero el trámite volvió a quedar condicionado por la intervención de las autoridades y del sistema de videoarbitraje.

Primero, el conjunto local reclamó un penal por un agarrón en el área que el juez Daniel Zamora decidió no sancionar. Minutos más tarde, tras una revisión sugerida por el VAR, el árbitro cobró penal por una mano de Lucas Suárez, que Rodrigo Insua transformó en el empate para la visita.

Sobre el cierre del partido, Junior Marabel conectó un cabezazo que significaba la victoria para el equipo de Junín. Sin embargo, tras una extensa revisión tecnológica, el tanto fue anulado por una supuesta posición adelantada que desató las protestas de los jugadores y del cuerpo técnico encabezado por Facundo Sava.

Fuente: Olé