El clima en Quilmes se tornó sumamente tenso luego de una racha negativa que dejó al equipo complicado en la tabla de posiciones. Tras encadenar dos derrotas consecutivas, un grupo de simpatizantes se hizo presente en el entrenamiento para exigir respuestas al plantel.
La protesta incluyó reproches cara a cara y reclamos que elevaron la tensión en el predio, lo que obligó a la intervención de los dirigentes para calmar los ánimos y permitir que la práctica pudiera continuar. La derrota sufrida ante Atlético de Rafaela profundizó el malestar, especialmente por desaprovechar la ventaja numérica en el campo de juego.
Con este panorama, el equipo quedó a solo tres unidades de la zona de descenso directo a falta de dos jornadas para la culminación del torneo. La presión sobre los jugadores es máxima de cara al cierre de la temporada.
En las próximas presentaciones, el conjunto cervecero recibirá a San Martín de Tucumán y posteriormente visitará a Gimnasia y Tiro de Salta. El equipo afrontará los últimos compromisos con la urgencia de sumar unidades para evitar la pérdida de categoría.
Fuente: Olé
