La creciente del río Paraná mantiene en alerta a la ciudad de Corrientes, donde unas 90 familias se encuentran autoevacuadas en distintos barrios de las zonas norte y sur. La situación afecta a cerca de 300 personas que debieron dejar sus hogares debido al avance del agua.

José Pedro Ruiz, subsecretario de Gestión de Riesgos y Catástrofes de la Municipalidad, precisó que la última medición ubicaba al río en 6,89 metros en el puerto local. Además, estimó que el nivel podría alcanzar entre 7,10 y 7,20 metros entre lunes y martes.

En la zona sur, los sectores afectados comprenden a los barrios Caridi, Santa Marta y Bajo Quilmes. En tanto, en la zona norte se registran inconvenientes en Sol de Mayo, Palacio Martínez, Punta Taitalo, Loma del Mirador y Virgen de los Dolores.

Muchas de las personas que abandonaron sus viviendas se trasladaron a casas de familiares ubicadas en zonas más altas. Desde el Municipio indicaron que por el momento no hay centros de evacuación habilitados, aunque ya están previstos cuatro espacios en escuelas de ambas zonas para una eventual emergencia.

El funcionario advirtió que continúa ingresando un importante volumen de agua desde las represas de Itaipú y Yacyretá, sumado a los niveles elevados del río Iguazú. Por este motivo, se calcula que la altura del Paraná se mantendrá elevada durante un período de entre 15 y 20 días.