La ciudad de Corrientes se encuentra en una situación crítica al borde de ingresar formalmente en la etapa de evacuación debido a la crecida del río Paraná. El puerto capitalino registró una marca de 6,98 metros, quedando a solo dos centímetros del umbral establecido en los 7 metros. Si bien todavía no se habilitaron centros formales con evacuados oficiales en la capital provincial, varias familias de zonas ribereñas comenzaron con autoevacuaciones preventivas.

El avance del agua afecta de manera directa a diferentes barrios de la periferia como Punta Taitalo, Santa Marta, Esperanza y La Tosquera. Desde la Dirección de Defensa Civil provincial confirmaron que el monitoreo es constante y se mantiene la asistencia en las zonas vulnerables. Las proyecciones indican que el río continuará creciendo durante las próximas jornadas antes de estabilizarse.

En el resto del territorio provincial, el impacto hídrico deja un total de 396 personas desplazadas entre ambas cuencas. Sobre el río Paraná, los puertos de Itatí y Paso de la Patria superaron los niveles de evacuación y continúan en ascenso gradual. En la costa del río Uruguay, la localidad de Paso de los Libres registra una escala de 9,29 metros y mantiene a 31 pobladores asistidos en centros de contención.

Los informes oficiales señalan una desaceleración en los caudales del tramo superior, lo que indica que el pico máximo de la onda de crecida ya atravesó los puntos más norteños de la provincia. No obstante, las autoridades advierten que se atraviesa un escenario hidrológico cíclico influenciado por las condiciones climáticas. Los especialistas prevén nuevas precipitaciones en la cuenca alta durante las próximas semanas, lo que podría generar nuevos repuntes en el nivel de los ríos.