El interés por alargar la vida humana creció de manera notable en los últimos años, impulsado por contenidos en plataformas digitales que promocionan desde suplementos hasta tratamientos específicos. Sin embargo, especialistas en el estudio del envejecimiento advierten que gran parte de la información circulante carece de base científica y puede resultar riesgosa para la salud.
Los investigadores señalan que el objetivo principal no debe ser prolongar la cantidad de años vividos a cualquier costo, sino extender la esperanza de vida sana. Diversos estudios indican que, si bien la medicina logró mantener a las personas con vida durante más tiempo, también se incrementó el período de mala salud y enfermedades crónicas hacia el final de la vida.
En cuanto a los productos promocionados por influencers, como péptidos, resveratrol o la hormona del crecimiento, los expertos advierten que ningún medicamento o suplemento demostró científicamente prolongar la vida humana. Incluso, el uso de sustancias como la hormona del crecimiento puede generar efectos adversos en adultos mayores sanos, como dolor articular e hinchazón.
Otro aspecto destacado por la comunidad científica se relaciona con las diferencias de género en la vejez. Las mujeres suelen vivir más años que los hombres, pero transcurren una mayor proporción de su vida con discapacidades o enfermedades crónicas, una disparidad que los especialistas atribuyen en parte a la menor investigación histórica sobre la salud femenina.
Asimismo, la relación entre la pérdida de peso y la longevidad en adultos mayores presenta resultados contradictorios en la literatura científica. Los especialistas explican que la reducción de peso en edades avanzadas puede implicar una pérdida desproporcionada de masa muscular y ósea en lugar de grasa, lo que demuestra que las recomendaciones válidas para jóvenes no siempre aplican a la vejez.
Fuente: Clarín Buena Vida
