Un reciente estudio científico puso el foco en la modalidad de ayuno intermitente que consiste en comer sin restricción de calorías pero en un lapso acotado del día. La investigación analizó los efectos de esta práctica en adultos con prediabetes, obesidad o diabetes tipo 2 controlada mediante dieta.

El trabajo, publicado en la revista Obesity y liderado por especialistas de Johns Hopkins Medicine, evaluó a un grupo de participantes durante un período de doce semanas. Los investigadores compararon los resultados de quienes limitaron sus comidas a una ventana horaria de diez horas frente a quienes mantuvieron un patrón de alimentación habitual.

Al finalizar el seguimiento, se registró una pérdida de peso moderada y similar en ambos grupos, alcanzando una mediana del 2,7 por ciento en el segmento con restricción horaria y del 2,5 por ciento en el grupo de control. Asimismo, los participantes de ambas modalidades manifestaron un mayor autocontrol frente a la comida y una menor tendencia a comer bajo situaciones de estrés.

Los autores señalaron que la estrategia de restringir el horario de las comidas facilitó la pérdida de peso y modificó hábitos alimenticios sin necesidad de limitar las calorías diarias. Sin embargo, aclararon que no se detectaron beneficios adicionales para la salud general en comparación con una dieta convencional que mantenga la misma ingesta calórica.

Diversas revisiones previas y análisis recientes sobre el ayuno intermitente han indicado que los resultados en la reducción de peso suelen ser similares a los obtenidos con las dietas tradicionales. Por este motivo, los especialistas recuerdan que existen ciertos grupos que deben evitar esta práctica, como las mujeres embarazadas o en período de lactancia y las personas con antecedentes de trastornos alimentarios.

Fuente: Clarín Buena Vida