La Cooperativa CALF destinará 3 millones de dólares para tender 150 kilómetros de fibra óptica de 96 hilos entre la ciudad de Neuquén y Añelo, la principal base operativa del yacimiento petrolífero de Vaca Muerta. La obra, que incluirá trazas alternativas para asegurar redundancia, estará a cargo de Calfibra, la unidad de telecomunicaciones de la cooperativa, y tiene un plazo estimado de entre cinco y siete meses. La inversión se inscribe en un movimiento más amplio: mientras el tendido avanza hacia los yacimientos, empresas energéticas e inversores privados analizan instalar en la Patagonia centros de datos de una magnitud sin precedentes en la Argentina. Pampa Energía, por ejemplo, evalúa la factibilidad de emplazar capacidad de procesamiento de hasta 500 MW junto a su central térmica de Loma de la Lata. El negocio de telecomunicaciones en la cuenca neuquina ya venía en expansión, pero ahora la llegada de la inteligencia artificial le agrega una escala impensada hace pocos años. En la primera etapa, la red conectará la capital neuquina con Añelo, donde operan cerca de 500 empresas instaladas en parques industriales y bases de servicios petroleros. La cooperativa ya cerró un preacuerdo con la operadora GeoPark para reemplazar sus enlaces inalámbricos por fibra óptica dedicada. El plan prevé armar una red regional en forma de anillo con derivaciones a Rincón de los Sauces, Cutral Co, Zapala, Senillosa y Piedra del Águila, ampliando el negocio más allá de la distribución eléctrica tradicional hacia la infraestructura digital. A su vez, se suma otro proyecto para levantar un centro de datos con certificación Tier III en Neuquén integrado al Polo Científico Tecnológico provincial, aunque las conversaciones con la tecnológica china Huawei para la compra de equipamiento generaron consultas de la Embajada de Estados Unidos por cuestiones de seguridad de datos.
